Todas las marcas realizan un arduo trabajo para ofrecer una experiencia de compra única y cada vez mejor a sus clientes para permanecer en la mente del consumidor, desde luego, ¿quién no anhela que su marca se vuelva inolvidable? Sin embargo, en la actualidad nos encontramos en un mar de competencia, en donde el consumidor al desear satisfacer una necesidad, solo le basta a que dedique un poco de su tiempo a indagar entre ellas para elegir su mejor opción.

¿Pero qué define su percepción de “mejor” opción? Para muchos clientes es fundamental que una marca ofrezca un viaje de compra diferencial, o como lo que designa en inglés, “customer Journey” para concretar una compra.

Te lo explicamos con un ejemplo; imagina que estás en busca de una compañía telefónica y tienes tres opciones (A, B y C),  todas ellas pueden satisfacer exactamente tu necesidad de comunicación, sin embargo, la opción B te ofrece un servicio donde puedes realizar transacciones y conocer más de tu cuenta a través de un sitio web o una App, evitando así, perder el tiempo en largas filas. Ahora, en caso que decidas un servicio más personalizado pero sin gastar tanto tiempo, la opción B también puede agilizar este proceso por medio de su misma web oficial al registrarte para obtener una cita previa con un ejecutivo en un horario establecido.

En todo este viaje de compra, los puntos de contacto cuentan con un papel protagonista, ya que en cada uno de ellos es indispensable brindar una atención agradable y sencilla que incite al usuario a volver a emplear el servicio o producto.

En conclusión, cuando una firma intenta mejorar su Customer Journey, es esencial que lleve a cabo estrategias integrales que estructuren y mejoren la experiencia de compra. Si estás en busca de más soluciones para brindar una excelencia experiencia de compra a tus clientes, nosotros podemos asesorarte.