Algunas empresas o empresarios, no dan la suficiente importancia al diseño gráfico que acompaña la imagen corporativa de su marca, ya sea porque piensan que es lo último que hay que revisar, o bien, porque prefieren poner sus esfuerzos en otras tareas que consideran “más importantes”.

Sin embargo, la importancia de la imagen de una empresa radica en que es el primer contacto con el cliente y funciona como una parte de la carta de presentación. Detrás de un diseño, se pueden esconder valores racionales, emocionales, experiencias y situaciones aspiracionales. De allí la importancia de saber qué nos expresa el diseño gráfico o imagen corporativa de una empresa.

En este artículo queremos compartirte algunas recomendaciones, proporcionadas por nuestro equipo de diseño, para reflexionar sobre lo que enuncia nuestra marca y para formularnos las preguntas correctas al momento de construir una nueva imagen o hacer cambios en la ya existente.

  1. Estás obligado a conocer tu marca. Tienes que conocer tu marca y seleccionar cuáles son los valores a transmitir, qué es aquello que ofrezco y qué hace que mi cliente me compre.
  2. Debes conocer a tus clientes. Es primordial saber si vendemos a mujeres u hombres, el rango de edades, preferencias de consumo, nivel socioeconómico, etcétera.
  3. Personaliza tu marca. Algunos clientes se dejan llevar por tendencias y construyen su imagen de acuerdo a algo efímero, nuestra recomendación es que vayas a la esencia de lo que quieres transmitir y confíes en el diseñador para innovar y personalizar el diseño de acuerdo a las necesidades de la marca o la empresa.
  4. Delimita el número de personas en la toma de decisiones. Es verdad que en algunos procesos dos cabezas piensan mejor que una, pero en el diseño, si alguien no fue participe del proceso creativo o de concepción de la imagen, es difícil que aporte proactivamente al resultado, por eso te recomendamos seleccionar el equipo desde el inicio y trabajar en conjunto con el equipo creativo. No involucres a nadie después de iniciar a trabajar.
  5. Piensa en función de la marca.  La imagen debe ir de acuerdo a la marca y sus clientes, no a tus gustos personales.

Piensa en que tu cliente te describirá de acuerdo al diseño, habrá adjetivos como “son una marca fresca”, “es una tienda muy elegante”, “son 100% desenfadados”… ¿Qué es lo que quieres que se diga de ti? Dale poder al diseño gráfico y asesórate con profesionales en el área.